La mayoría de las personas necesitan descanso de vez en cuando. Los pacientes renales y sus cuidadores no son la excepción.
Una de las formas en la que los pacientes renales pueden disfrutar vidas completas y productivas es tomando unas vacaciones o viaje de negocios. El viaje también puede ofrecer un buen descanso a su cuidador y familiares.
Hay algunas limitaciones respecto a los lugares donde puede tomar vacaciones o en la clase de vacaciones que puede tomar. La mayoría de los pacientes renales puede viajar a cualquier parte del mundo.
Ya que será necesario hacer arreglos especiales anticipados, es primordial que usted revise con su unidad renal antes de planear o reservar algún viaje.
Para todos los pacientes renales el viaje exige planificación anticipada más cuidadosa que para las personas sanas. Las reservaciones de último minuto no son una opción realista. Existe mucha ayuda disponible para el proceso de planificación, comenzando con su unidad renal. El personal puede ayudarle a decidir si usted está listo para viajar. También pueden aconsejarle los destinos convenientes en donde le proporcionen el tipo de terapia que necesita durante su viaje. También pueden ayudarle a hacer citas en otras unidades renales para que usted pueda estar supervisado o recibir tratamiento mientras viaja.
Cualquier persona con una enfermedad preexistente necesitará una carta del médico confirmando que está apto para viajar con el fin de obtener el seguro de viaje. Esto incluye a los pacientes de trasplante. Su médico o equipo de atención renal también pueden proporcionarle información sobre las inmunizaciones que necesite.
Para pacientes en diálisis son posibles los viajes cortos. Quienes están en hemodiálisis pueden planear un viaje corto entre sesiones de diálisis. Los pacientes en diálisis peritoneal, por otra parte, están libres para viajar en cualquier momento. Asegúrese de revisar con su unidad renal primero y llevar suficientes suministros para diálisis.