En un centro de cuidados mínimos o autocuidado, los pacientes son más activos en su tratamiento. Supervisados por el personal médico, ellos pueden preparar la máquina de diálisis, insertar las agujas, ajustar la velocidad de la bomba y preparar la máquina, además de graficar su avance.
Es necesario que los pacientes tengan un programa fijo y deben viajar a la unidad aproximadamente tres veces por semana.